domingo 11 de diciembre de 2011

Una de pensamientos

Aviso, el siguiente post probablemente va a ser un ladrillo soporífero de dudosa importancia y aún menor valor. Si no le apetece leer, avisado queda. Si lo lee y no está conforme con lo leído le comunico lo que me va a importar: NADA. Este es mi blog y me lo follo cuando quiero y como quiero. Avisado queda.





.... ¿aún aquí? bueno, bueno, luego no venga pidiendo la hoja de reclamación ....


Este año 2011, que por fin se está acabando, ha sido uno de los que más cambios me ha supuesto en la vida. Quitando algunos momentos más drásticos, fallecimientos varios y otros cambios forzosos, este ha sido una especie de año variable sin parangón. Varias de las cosas que han pasado son buenas, otras muy buenas y algunas una basura. De algunas me alegro de haber participado en ellas, de otras me arrepiento profundamente. Pero soy consciente que de nada sirve arrepentirse de una acción ya realizada. O se hace algo por cambiarla o la mierda generada seguirá escurriendo. No ha sido un año sencillo. Jamás he llegado a manifestarme cuatro días seguidos, en una plaza, pidiendo cambios para esta mierda de sociedad que nos ha tocado vivir... padecer. El 15 de Mayo fui a la manifestación pensando que sería más de lo mismo, que seríamos los mismos de siempre y que volvería a saludar a un tercio de los manifestantes por conocerles ya de cara de anteriores manifestaciones. Pero aquello fue mucho más grande y mucho mejor de lo esperado y hasta de lo imaginado. Joder que si lo fue. Ya pueden meterse la lengua por el culo todos los que piensan que no fue así e irse a criar malvas. El que no valore aquella reacción y todo lo siguiente de una forma positiva es un puto subnormal.

Nota: ¿He dicho que pensaba insultar a gente? ¿No? ¡Sorpresa!

A principio de año se me ocurrió formar parte de un partido político, uno local, de muy bajas miras, con varios vecinos de mi municipio. ¿Recuerda lo de la mierda que chorrea? Pues aquí se puede aplicar perfectamente. La política en España, a todos los niveles, es una puta mierda. No la pruebe salvo que tenga los mismos gustos gastronómicos que las moscas y los escarabajos. Apesta y lo hace con mayor hedor a nivel municipal. Y mucho menos se le ocurra hacer un partido con gente que se cataloga "ni de derechas ni de izquierdas" porque, amigo, en este país solo se definen así los fascistas renegados de su condición o los que quieren esconderlo porque aún guardan un mínimo de decencia... o aquellos que piensan que la gente es tan estúpida como para votar a un partido como UPyD pensando que es un partido de centro reformista. Si, bonito, los cojones. Hagame caso, no se haga militar ni se meta en política. Ni en la policía, mucho menos en la UIP, ese nido de fachas que no merecen pisar el mundo. Esto enlaza con las manifestaciones del 15 de Mayo. Que bien traído ¿eh?

Lo mejor que me ha pasado este año ha sido conocer a un buen grupo de gente capaz de hacer locuras por unos ideales. Y eso es algo que no tiene precio y que hay que saber valorar. E ir de manifestaciones a lugares donde hay más porras que cabezas, sacar una tetera enorme a la calle o hacer acciones de protesta contra los poderes establecidos es algo que merece mucho la pena. Y una persona que es capaz de acudir a esos actos dejando de lado sus quehaceres cotidianos merece ser respetada y valorada del mismo modo que aquella persona incapaz de mover un dedo por protestar también tiene que ser valorada, negativamente.

Caca pollas .... era para ver si seguía leyendo

Pero igual que se conocen buenas personas, se conocen personas que no merecen la pena. Pero no porque sean malas, sino porque no aportan nada. Esto, hasta cierto punto, puede ser malo, porque roba tiempo. Pero nadie es negativo al 100%. Como decía Woody Allen en una película "No soy inútil del todo, al menos sirvo de mal ejemplo". Y también he conocido gente así. En asambleas, en grupos activos donde conocí a gente maravillosa... porque hay de todo en esta tierra debido, principalmente, a que cuesta mucho dinero tirar a la gente en marcha fuera de la tierra.

Esto tiene muchas lecturas. ¿Realmente merece la pena pertenecer a un club en el que no estoy cien por cien a gusto? Está claro que no. Es una tontería estar dentro de cualquier cosa que te suponga un padecimiento. Hace poco más de un año que me cree una cuenta en twitter... 311 followers tenía hoy mismo, y hasta me dan ganas de cerrarla. Pero he conocido gente maja por él. Y no, no es verdad que en twitter se folla. La última vez que lo intenté jodí un lector de DVD del PC. Si quiere follar hágalo en la vida real, no en twitter. De momento si me parece que voy a bajar mi actividad. Me cree la cuenta para seguir el tema de los papeles de Wikileaks y esto ha degenerado... bueno, también degeneró este blog, y mi cuenta de facebook que ¡¡¡¡he cerrado!!!! Jódete Zukerberg o como te llames.

Y ahora en serio ¿en qué punto del contrato decía que la vida era tan jodida? Vale, mantengo un puesto de trabajo, que tal y como está el tema es como para sentirse un afortunado. Pero la vida es muchísimo más que el puto trabajo, y quien opine lo contrario está tirando su vida por la cloaca día tras día. Las relaciones humanas si son importantes a pesar de que son, a un tiempo, causa y solución de muchos de nuestros problemas. En este año me he metido de lleno en el movimiento asambleario. Ya había tenido contactos antes gracias al anarcosindicalismo y a la militancia en un pequeño grupo que funcionaba así desde hacía tiempo (eh, los del 15M, que esto ya estaba inventado) pero me alegro muchísimo de haberme sentado en la plaza de mi pueblo a hablar con mis vecinos de cosas de las que jamás pensé que hablaría. Pero esto me ha mostrado la cara más amarga de la vida. En los últimos meses me he movilizado por más causas ajenas a mi que en toda mi vida junta, por solidaridad, por simpatía y por que sentía que hacía falta. Pero el sentimiento de impotencia al ver que seguimos siendo tan pocos no ha traído más que tristeza por sentirse de una minoría que ha abierto los ojos en un mar de gente que no retira la vista del televisor. Y es una mierda. Porque te afecta al ánimo. Si no lo hiciera ¿de dónde creen que habría sacado este ladrillo? ¿eh? Pero no es facil luchar contra tanto estúpido. No se puede ir casa por casa pegando golpes a la gente mientras se la grita "abre los ojos, imbécil" aunque se lo merezcan. Yo me lo merecí y alguien vino, me dio un golpe y me puso en marcha. Ese alguien fui yo mismo y me alegro por ello.

Pero no me haga mucho más caso del que merece esto. Si piensa que está a gusto en su vida después de observarla objetivamente, adelante con ella. Aunque siempre podrá mejorarla, igual que yo podré mejorar la mía. Lo único a lo que nos lleva valorar en su justa medida lo que tenemos es a darnos cuenta de lo poco que tenemos o, dicho de otra forma, lo mucho que nos gustaría alcanzar. Y no piense en dinero. Piense en el bienestar de sus conocidos, en un hogar para los desahuciados, en un trabajo para todos, en comida, en alguien con quien compartir ideales y algo más... en aquellos a los que se echa de menos y se sabe que jamás se les volverá a tener al lado. Una mierda, creame. La peor virtud que tenemos los humanos es ser conscientes de nosotros mismos. Nos da más penas que alegrías.