lunes, 21 de noviembre de 2011

Rezar; la forma de no ayudar y encima sentirse bien por ello

Hoy me ha llegado rebotado de diversos lugares este correo electrónico, el cual relata un acontecimiento real. (He cambiado nombres, lugares y fechas para que nadie se sienta dolido):

Queridos amigos:

Este fin de semana cuatro jóvenes, estudiantes del Colegio San Son, sufrieron un mortal accidente. Han sobrevivido dos de ellos que están en la UCI muy graves (uno de ellos, Atanagildo, de 16 años, es sobrino de Recaredo II).

Los familiares nos piden oraciones por el alma de los dos difuntos (Ludovico y Vvamba), por sus familias, y sobre todo por los dos chicos que están luchando por vivir (Atanagildo y Sigerico).

Actos programados para esta semana para los jóvenes graves y difuntos:

- 19h Rosario: Esta semana en la Capilla del Hall de la casa del jardín de algún pueblo

- 20h Misa de diario: Ofrecemos la Eucaristía en lugar cualquier al azar por el descanso eterno de Ludovico y Vvamba, y la pronta recuperación de Atanagildo y Sigerico.

- 20:30h Jueves 37 Nov.: Exposición del Santísimo en el museo

Antes de nada lamentar la muerte de estas dos personas. Los accidentes de tráfico, evitables en la amplia mayoría de los casos, suponen la pérdida de cientos de vidas anualmente. La conducción no es una broma pues un coche es un "arma" en potencia y las consecuencias de una conducción imprudente pueden ser muy duras.

Recordarán el caso de los mineros chilenos que quedaron atrapados en una mina hace dos años y que requirieron de la colaboración del gobierno de la república, de la empresa concesionaria que había escatimado en gastos que llevaron a la explosión de gas que provocó el derrumbe y otras empresas y voluntarios para lograr rescatarlos. Recordarán también que la gente rezó mucho, tanto o más que los familiares de estas víctimas de la conducción. Rezaron tanto que al final fueron excarcelados con vida. Pero ¿realmente fue porque sus familiares rezaron? Ciertamente no. Si no llega a ser por el esfuerzo de mineros, ingenieros y empresas hoy esas personas seguirían enterradas con vida por mucho y muy alto que rezaran sus familiares.

La muerte es una putada. Para qué andarme con rodeos. Lo se de buena tinta porque llevo un buen número de familiares enterrados. A día de hoy, del total de familiares del que tengo recuerdo, tengo más muertos que vivos. ¿Y rezo? No. ¿Por qué? Porque se, de muy buena tinta, que no sirve para nada. Ni mis familiares van a venir del mas allá ni se me van a aparecer en ensoñaciones místicas. Una vez hasta creí ver a mi padre en el vagón del metro de un tren contrario al que yo acababa de tomar. No era más que una persona con cierto parecido, nada más.

Rezar no va a devolver la vida a estos dos jovenes. Ya pueden irse a Roma, a Jerusalem o a Alfa Centauri que no servirá para nada. Psicológicamente va a ayudar más a las familias hablar de ello en común, con profesionales de la psicología, que encerrarse en las iglesias, una o mil, a repetir mantras. Y es más, si se quiere hacer algo realmente útil por esos familiares fallecidos hay mil maneras: campañas de sensibilización contra aquellos elementos que han contribuído al accidente, campañas de donación de sangre para esos dos jóvenes que están hospitalizados y otros muchos que están en la misma situación... donar sus órganos para salvar la vida de otros.

Hace años, en una reunión familiar con muchos familiares, muy católicos ellos, salió en la conversación una conocida que había fallecido recientemente. La joven, de no más de 25 años, había muerto a consecuencia de una enfermedad degenerativa de las catalogadas como "raras" por afectar a pocas personas. Los comentarios de la conversación derivaron en criticar a la joven porque había escrito en su testamento vital que donaba su cuerpo para la investigación de la enfermedad que la llevó a la tumba. El comentario último, dicho por un familiar mío, monja de profesión, fue vergonzoso: "pobre madre, que no tendrá un cuerpo al que llorar".

Bien. Si quiere hacer algo, no rece. Hay mil cosas útiles que puede hacer; algunas hasta después de la muerte.

3 comentarios:

Ysupais dijo...

Buen post... rezar...creer...tener fé,llevar flores a los muertos y tantos etc. son un autoengaño para quedar bien consigo mismo.
Saludos.

Josell dijo...

Rezar es un tipo de meditación que puede ser muy útil, reducir el estres, motivarnos, etc.

Rezar no es lo que hace algo, sino lo que nos inspira a hacerlo. Con eso nos referimos los cristianos a que "funciona"; no a que las cosas ocurran mágicamente.

Saludos.

Gonzalo dijo...

Josell que ya conocemos bien a la secta no nos intentes engañar para protegerlos. A eso os referís el 1% de los cristianos, el 99% restante solo reza para obtener favores, milagros, salud, dinero.... todo mágicamente mediante el barbudo celestial.