viernes 25 de noviembre de 2011

La deslocalización, caso reales

Siempre que había oído hablar de "deslocalización" lo había asociado con grandes empresas, como HP, IBM o Apple, que enviaban líneas de producción, de hardware o software, a países en vías de desarrollo donde los salarios son míseros y la actividad sindical suele ser más que inexistente. Luego supe de casos de empresas pequeñas, las llamadas startups, que en ocasiones contrataban proyectos a otras empresas pequeñas de India o Pakistan con lamentables resultados. Código nada optimizado, errores de comunicación...

Pero ahora lo estoy viendo en primera persona, con una pequeña empresa que tiene una delegación en un país americano (y no, no es EEUU) en donde se realizan los desarrollos de la misma, quedando la parte de calidad, gestión de proyectos y atención al cliente en España. Con el fin de ahorrar dinero, dicen.

La verdad es que la comunicación se ve tremendamente complicada debido a la diferencia horaria, a la falta de una metodología clara y, sobre todo, a una desorganización que haría que el ejército de Pancho Villa pareciera una legión romana. Los tiempos se disparan hacia el infinito mientras los errores y las correcciones requieren días donde en casos normales podrían suponer horas o, con suerte, escasos minutos.

¿Realmente merece la pena este desastre? Depende de qué es lo que se valora. Si es el servicio al usuario final y la calidad del software está claro que no. Mejor sería contratar a un número infinito de monos escribiendo en ordenadores con el compilador instalado hasta que uno diese con el código correcto para el programa por puro azar. Ahora, si lo que se valora es el dinero... pues no lo tengo tan claro pues los plazos y la poca satisfacción del cliente también deberían ser cuantificados en ese cálculo.

2 comentarios:

Undívaga dijo...

«Nosotros mandamos los originales a la India y nos los convierten allí a EPUB por menos de cien euros.»
http://rebecaruiz.com/2011/11/amor-por-lo-que-hacemos/

Manu, the java real machine dijo...

'Esto se envía a la factoría software y nos quitamos de problemas'

Una de las frases más escuchadas desde hace un par de años en mi empresa.

Y me harto de repetir lo mismo una y otra vez, podemos subcontratar el trabajo, pero nunca la responsabilidad.
Pero es algo que no les entra en la cabeza, prefieren seguir pensando que enviarlo fuera es 'quitarse' un problema de encima y olvidarse de ello.

Ese concepto, nace en el mundo Industrial, donde sí es viable diseñar, hacer unos planos (2D o 3D), diseñar el proceso de fabricación, los requisitos de calidad que hacen un producto aceptable y buscar una empresa especializada en determinados productos para quitarnos el problema de la producción.

Pero ¿en el Software?... ni de lejos. Por más que nos certifiquemos en CMMI, por más que nos gastemos mucho dinero en metodologías que quieran servirnos de guía en nuestro trabajo... el desarrollo SW no es un proceso industrial.

Así que insistir en ello, es perder dinero y tiempo.

Y no te digo nada de cuando hay miles de kilómetros entre nosotros y ellos.